Pasé un día por la tienda
y vi el reflejo de una chiquilla
que quería ser una mujer libélula.
Una chiquilla que soñaba con alas
y quería endulzar las mentes en que se posaba.
Me encontré en cambio
con una mujer sapo
que va de salto en salto de lugar en lugar.
Una mujer que no se define,
que saca de lo que le llega el mejor provecho,
pero que no busca o pretende nada.
Una mujer que soñó con ser libélula
pero que por el tiempo se convirtió en sapo.
Moraleja: en la escuela me enseñaron bien,
me dijeron que los sapos se comen a las libélulas.
domingo, 8 de junio de 2008
¿Y ahora qué?
Me quedé sin palabras o me sobraron unas cuantas.
Intervine cuando no debí o tenía que intervenir.
Me colé en problemas que no son míos o talvez sí lo son.
Se quedaron sin qué decir o no tenían más qué decir.
Y ahora qué.
Se van o se quedan.
Se queda todo igual o deciden cambiar.
Se fue todo a la mierda o ya estaba ahí.
Me importa o no me importa.
Es mi culpa o no es mi culpa.
Les importa o no les importa.
Y ahora qué.
Intervine cuando no debí o tenía que intervenir.
Me colé en problemas que no son míos o talvez sí lo son.
Se quedaron sin qué decir o no tenían más qué decir.
Y ahora qué.
Se van o se quedan.
Se queda todo igual o deciden cambiar.
Se fue todo a la mierda o ya estaba ahí.
Me importa o no me importa.
Es mi culpa o no es mi culpa.
Les importa o no les importa.
Y ahora qué.
sábado, 3 de mayo de 2008
Caminos cruzados
Ahora no sé si son míos o son los tuyos reflejados. Soñar. Me estanqué hace un par de años y me quedé sin soñar, confundí lo que significaba en aquel entonces, ahora me agarró tarde. Empezar de nuevo.
jueves, 17 de abril de 2008
sábado, 12 de abril de 2008
miércoles, 19 de marzo de 2008
Caught up with time
Me encontré a lo "clueless" sin tener que decir, que hacer, que pensar o que dar a cambio.
martes, 11 de marzo de 2008
sábado, 16 de febrero de 2008
...so i write
Porque las cosas son como son, encuentro un universo paralelo en el que me refugio, mientras hipócritamente escribo sobre casos que desconozco, el mío es tan tangible como las marcas que quedan guindando del cuerpo. Me desgarran las ganas de escribirme, de gritarme, de ser el personaje principal de mis notas, pero no me atrevo. Cómo reconocer que soy yo, cómo no perder la validez de lo que escribo, insisto de manera totalmente hipócrita, cómo apagar la fuerza que me impulsa a seguir escribiendo pero que a la vez me niega a escribirlo en otras circunstancias, de otra manera, sólo así como refugio, como escudo, capa y espada, como liberación mental, pero no como quisiera hacerlo, como mi testimonio.
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